sábado, 14 de marzo de 2015

El intento de las tres y cuarto



Hay tantas cosas de las que no me siento orgullosa

y muchas otras a las que querría haber puesto nombre.


Hay tantas personas a las que no hubiese querido hacerles daño, y otras que no hubiese querido que me hirieran.

por eso quizás esté aquí huyendo una y otra vez, cada vez que me hablan de futuro, cada vez que me hablan de mí...
O de ti.


Veréis, cuando deja de doler es cuando más daño te haces.

hay millones de ideas explosionando en mi cabeza, contradiciéndose todas con todas.

buscándose una a una un lugar para conseguir al fin un poco de orden, un poco de estabilidad un poco de cariño y un poco de dignidad.


¿Cuándo dejaste de hacer lo que más te gustaba? Me pregunto a menudo y aún no he sabido responder con exactitud

No sé si fue cuando decidí que iba a alejarme de todo lo que me destruía

O de lo que me salvaba.


Lo que sé es que llevo bastante tiempo pérdida, más bien nunca he dejado de estarlo.

Cuando estas perdida no quieres que nadie te encuentre, no quieres dejar que nadie entre.

Mis dudas son lo que más miedo me da.

Porque son mis dudas las que hacen que no tome decisiones, las que hacen que no me arriesgue, las que hacen que no demuestre, las que hacen que no te quiera.

1 comentario:

  1. Erase una vez...

    Recordando las noches de tu ausencia
    falta hasta el aire que me apremia
    la serenidad prende en las selvas:
    la calma antes, ahí viene la tormenta...

    Retumban en la tierra los cielos
    hoy se quiebra hasta lo eterno,
    como el agua rinde al fuego
    también da cosechas de celo...

    Una noche, un mes, dos noches
    no faltan días sin reproches
    los recuerdos del invierno
    no se van, siguen ahí dentro...

    ¿¡Quién tiene poder para hacerlo!?
    ¿¡Quién para entenderlo!? ¡Detenerlo!
    Hijos Sin dios, Ni patria, ¿a cuál
    de vosotros os sobró el aliento...?

    Para despertar del sueño de las mil y una noches,
    recorrer caminos sin dudas, miedos ni temores,
    enfrentar con osadía la sangrienta tiranía...
    y conquistar tras el frio, su alegre compañía...

    ResponderEliminar