lunes, 25 de julio de 2022

Todos los 21 que me debes

 'Voy a despedirme de ti' 

Voy a despedirme de ti cómo me despido de los atardeceres.

Con algo de tristeza pero con la certeza de que mañana saldrá el sol. Con la certeza de que habrá muchos más soles que me alumbren.

Y de que tu sol no volverá a alumbrarme. La certeza de que he dejado todo ir. Agradezco y adoro todos mis recuerdos pero son solo eso, recuerdos.

Y no volverán a repetirse.

Puede parecer triste y realmente lo es, pero a veces, las cosas acaban y lo mejor que puedes hacer es echarte a un lado, dejar ir y seguir tu camino.

El camino que olvidé por labrarte yo uno.

El camino de no valorarme y de olvidarme de mi solo porque creía que tú lo hacías.

Voy a despedirme de ti agradeciendo todo lo vivido, tanto lo bueno como lo malo porque me hace crecer, de hecho, ya lo estoy haciendo.

Voy a despedirme de ti dejando los recortes, la rabia, las incertidumbres, las malas y buenas rachas, las risas, los momentos que hemos vivido, las lágrimas, las mentiras, los errores, lo dejo todo en esta carta. Nos dejo a un nosotros del pasado pero sobretodo, nos dejo a la posibilidad de un nosotros futuro.

Lo dejo todo aquí para que no vuelva. Para que nunca volvamos, para que no nos dolamos.

Para que nunca vuelva a perderme.

Para que nunca nadie vuelva a dolerme.

Para que nunca yo misma me vuelva a fallar.

Para que nunca vuelva a destruirme.

Para que nunca ponga de prioridad a nadie por encima de mi.

Voy a despedirme de ti y no sé cuántas veces lo he escrito, porque una vez que lo haga, nunca más volveré a hacerlo.

Voy a despedirme de ti para poder volverme a ver regresar.

[Esto es una mención especial a un libro de Ernesto Pérez Vallejo, 'De Laura y Otras Muertes ']:

'Todos los días serán lunes, pero solo porque yo, todos los días, volveré a ser Laura. Me despido para siempre de ti, amigo'.

02/07/2022.










martes, 21 de septiembre de 2021

09-21

 ¿Quién está preparada para perder a alguien que quiere?

¿Quién está preparada para hacerse la fuerte mientras todo su cuerpo se llena de dolor?

No creo que nunca nadie esté preparado para no volver a ver nunca más a alguien que quiere.

A simplemente vivir de recuerdos y de momentos pasados.

Es la segunda vez en mi vida que pierdo a alguien que de verdad amo. Y no sé cómo sentirme.

Identifico la tristeza pero también la obligación o necesidad de una fortaleza impostada para continuar hacia delante y no detenerme.[Aunque realmente necesite un tiempo para mi y mi proceso de sanación]

Sé que llevo muchísimo sin pasarme por aquí, pero a lo largo de estos años me he ido apagando cada vez más y dejando la escritura poética a un lado para poder hacer una escritura terapéutica más personal en diversos diarios que escondo en más de un rincón de mi habitación.

Sólo quería dejar constancia de lo rota que me encuentro en este momento, de lo triste y perdida que estoy y de la apatía que siento por aquellas cosas que en un pasado no muy lejano no.

Y, recordarme, que aunque ahora toda mi percepción sea de color oscuro, no va a durar para siempre. Nada durará para siempre. Ni el dolor, ni la tristeza, ni las malas rachas.

* Con todo el amor que llevo dentro me despido de la que ha sido mi fiel compañera y la que más momentos (malos y buenos) ha compartido conmigo en estos últimos doce años. La que más veces me ha visto llorar y con la que más secretos y pensamientos intrusivos he confesado.

Te quiero, koky. Que seas feliz con tus amiguitos....

viernes, 20 de marzo de 2020

N 268

Antes, las canciones también me las mandabas a mi.
Pedías mi opinión y me sonreías. Lo que hacías te hacía feliz. La música te hace feliz.

Y yo no sé que hago hablado con otros de cosas vacías.
No sé qué hago llenando mis vacíos con sexo. No sé que hago esperando un mensaje tuyo.
Un mensaje que en el fondo sé que jamás escribirás.
Y en cierto modo me alegro porque significa que eres fiel a tus principios y sobre todo a ti. Pero te mentiría si dijera que no quiero que lo hagas.
Que no me gustaría ser la chica de la que hablas en la canción.
Porque, por un momento, mientras la escuchaba he deseado que estuvieras hablando de mi.
Que ojalá pienses en mi ahora que el mundo se va a la mierda.
Ojalá que hayas pensado en mi en algún momento y que no haya sido para odiarme más.

Yo si que he pensado en ti más veces de las que me gustaría.
También me hubiese encantado saber como estas y no te he hablado porque de verdad me importas y sé que estas mejor sin mi.

Me gustaría que me leyeras solo una vez.
Pero sé que no lo harás.

lunes, 21 de octubre de 2019

Esto no es poesía


Tengo un bloqueo. Y no sabría decir muy bien si emocional o mental.
Creo que un poco de los dos. No consigo poner mis pensamientos en orden.
No consigo saber lo que siento, aunque creo que desde hace un tiempo: nada.
No avanzo. O, al menos, eso creo yo. Quizá cada día si estoy avanzando algo, aunque sea muy poquito en el proceso de conocerme a mí misma.

Tengo miedo de hablarme claro. Tengo miedo de oír de mí misma lo que en realidad ya sé. Voy a intentarlo, el ser sincera conmigo misma, digo:
Tengo la sensación de que le estoy hablando a otra Laura. Una Laura que está asustada, está escondida y todo por miedo a que le vuelvan a fallar.
A que le vuelvan a hacer daño. A que se vuelva a hacer daño.
Por eso te escribo; porque, aunque no estés, sé que necesitas que te diga todo esto:
¿Recuerdas tu positividad? ¿Tu sonrisa? ¿Recuerdas cuando las pequeñas cosas te hacían feliz? Cuando te dedicabas tiempo y cada día veías una película, leías un rato, escribías o escuchabas esa canción. Salía solo. Fluía.
Ahora tienes que obligarte a hacer las cosas que te gustan. Tienes que obligarte a estar con la gente que quieres. ¿Qué te pasó? ¿Cómo te rompiste así? ¿Cuánto tiempo soportaste el peso del dolor ajeno y cuanto te costó hacerlo?

Te echo de menos. Quiero que vuelvas. Sin ti nada tiene sentido aquí dentro. Sin ti no tiene sentido que haga todo lo que quiero porque no estás tú para empujarme a hacerlo y disfrutar de ello.
Si no estás, no puedo mirar a los demás y hacerlos felices porque no es de verdad. No puedo sentir nada más allá que oscuridad. Te necesito. Me he maltratado tanto... y no has estado ahí para salvarme.

Vuelve con tu luz. Tomate tu tiempo para pensarlo. Deja de hacerme hacer cosas para que nunca salgas. Deja de meterme ideas en la cabeza para que acabe matándote y, por favor, sal de la coraza. Sal de tu escondite y cógeme. Y sigamos caminando juntas.
Si estamos juntas, nada podrá con nosotras. Ni ese maldito miedo que te paraliza.
Así que, por favor, rómpete del todo y vuelve. Nos construiremos de nuevo, te lo juro.
Me hace daño tu ausencia, tu cobardía y tu miedo.
No nos lo merecemos.

lunes, 30 de septiembre de 2019

N

Esta es la primera y última vez que voy a escribir sobre ti.
Creo que te mereces que escriba sobre esto pero a la vez creo que no merece la pena.
Es verdad que el tiempo es poco. Que nos estábamos conociendo.
 Y digo estábamos porque considero que después de tanto tu actitud como por la mía al ver la tuya formamos parte del pasado.
Y no como pareja. No como un algo que quizá en un futuro pudiera llegar a algo. No como amigos. Ni siquiera como amigos que follan.

Si no como dos desconocidos que se encuentran en el camino y están tan tristes que se alegran el uno con el otro.
No conformándose. No.
Porque la verdad es que me alegrabas el alma. Me gustaba hablar contigo. Me gustaba reírme contigo. Me gustaba como me mirabas.
Me gustaba confiar en ti. Creo que es la primera vez que confío tanto en alguien en tan poco tiempo. Muy poco tiempo.
El tiempo.
El jodido tiempo.
También se que lo que hemos compartido, tanto tú, como yo. Se quedará entre tú y yo.
Pero me sorprende que ni siquiera con --- que es la persona con la que más confianza pensaba que había tenido en toda mi vida le haya llegado a hablar siquiera de cosas a las que a ti te hablé a la segunda noche.
No se por qué habrá sido. Si es una señal, si no. No lo se.
Lo que está claro es que ya se ha acabado. Y todo por nuestras rayadas, por nuestras mierdas y porque yo en su día no actúe como debía y bueno. Todo mal.
Tampoco voy a reprochar nada, ni recriminar nada. Ni pensar: "Joder, si ayer te gustaba, como hoy no?". Estoy acostumbrada.
Siempre me pasa eso. Antes me enfadaba, me hundía, me arrastraba.
Hoy ya simplemente me da igual. Lo dejo ir. Simplemente no me creo nada.
Así que no voy a preocuparme de una cosa en la que no tengo ningún tipo de control.
Porque no puedo controlar tus pensamientos, ni tus sentimientos, ni siquiera puedo hacer que confíes en mi.
Todo está bajo tu control.

Lo que si que puedo hacer es no dejar que me vuelva a pasar esto.No volver a abrirme a nadie. No volver a confiar en nadie.
Volver a atrás pero no atrás de mi antigua relación. NO. Volver a cuando no dejaba que ningún sentimiento me traspasase. No dejar que nadie ni nada me vuelva a hacer daño.
Se que es un retroceso, se que no he estado tanto tiempo trabajando conmigo misma para ahora volver a lo de siempre.
Pero sinceramente. Necesito un descanso de tanta emoción.
Y esta es la ultima vez que voy a escribir sobre las emociones que me has provocado.
Te doy las gracias por haberme hecho sentir tan bien. Y sobre todo por haberme suscitado no hacer cosas que me hacían mal.
Haberme escuchado y haberme apoyado cuando ni siquiera tenias que hacerlo.
Y siento muchísimo si en algún momento mi sola presencia te ha hecho daño.
L.

martes, 27 de agosto de 2019

D e s o r d e n

" Tal vez si no estuvieses tan ciega, si no fueses tan rara, tan catastrófica, tan desmesuradamente maravillosa... Te olvidarías de mí y me romperías el corazón". Dosis. Irene X.

- Me inundan los miedos, me vencen las inseguridades, me aterra la necesidad de afecto.

- Que no necesito a nadie que me abrace los miedos. Ni que me acaricie la cara. No neceito que nadie me mire como si estuviese admirando una puta obra de arte. Para todo eso ya estoy yo. Para quererme, para valorarme, para aprenderme. Que si viene alguien que quiera quedarse a mirar como hago todo eso, estupendo. Estaré encantada de dejarlo pasar pero no hay necesidad.

- Cuando miramos con otra perspectiva vemos cuánto bien nos ha hecho algo que pensábamos que nos hacía tan mal.

viernes, 21 de junio de 2019

20

El amor no debería de ser conformismo.
El amor no es buscarte en otros ojos y dejar de mirarte.

Cuando finalmente te quieren bien, aprendes que todo lo demás no tenía nada que ver con el amor y que eran otra sucias trampas relacionadas con la dominancia y la posesión.
Cuando te quieren bien, te sientes libre, no tienes dudas.
Estas completamente segura de que eso es el amor y que todo lo anterior tenía más de odio 
que de amor.

El no conformarse, el reír en cualquier parte. El cantar a pleno pulmón sin necesidad de música ni bailes.
El sentirte tuya, el sentirte viva.
El disfrutar de cada detalle, el querer seguir compartiendo la vida.

Cuando te quieren bien, cuando te quieren bonito, aprendes que no hay nada que temer. No existe el miedo. No hay nada que te frene, por fin puedes mostrarte como eres en todas tus vertientes con la seguridad de que no van a dañarte.
Con la seguridad de que no vas a dañarte.

Pero no es hasta ese momento que comprendes que todo lo demás no era más
que egoísmo y necesidad, conformismo e inseguridad.
Y joder, que rabia da que tengas que darte cuenta de esta forma.
Y joder, que alegría que seas de esta forma.