Tengo un bloqueo. Y no sabría decir muy bien si emocional o
mental.
Creo que un poco de los dos. No consigo poner mis
pensamientos en orden.
No consigo saber lo que siento, aunque creo que desde hace
un tiempo: nada.
No avanzo. O, al menos, eso creo yo. Quizá cada día si estoy
avanzando algo, aunque sea muy poquito en el proceso de conocerme a mí misma.
Tengo miedo de hablarme claro. Tengo miedo de oír de mí
misma lo que en realidad ya sé. Voy a intentarlo, el ser sincera conmigo misma,
digo:
Tengo la sensación de que le estoy hablando a otra Laura.
Una Laura que está asustada, está escondida y todo por miedo a que le vuelvan a
fallar.
A que le vuelvan a hacer daño. A que se vuelva a hacer daño.
Por eso te escribo; porque, aunque no estés, sé que
necesitas que te diga todo esto:
¿Recuerdas tu positividad? ¿Tu sonrisa? ¿Recuerdas cuando
las pequeñas cosas te hacían feliz? Cuando te dedicabas tiempo y cada día veías
una película, leías un rato, escribías o escuchabas esa canción. Salía solo.
Fluía.
Ahora tienes que obligarte a hacer las cosas que te gustan.
Tienes que obligarte a estar con la gente que quieres. ¿Qué te pasó? ¿Cómo te
rompiste así? ¿Cuánto tiempo soportaste el peso del dolor ajeno y cuanto te costó
hacerlo?
Te echo de menos. Quiero que vuelvas. Sin ti nada tiene
sentido aquí dentro. Sin ti no tiene sentido que haga todo lo que quiero porque
no estás tú para empujarme a hacerlo y disfrutar de ello.
Si no estás, no puedo mirar a los demás y hacerlos felices
porque no es de verdad. No puedo sentir nada más allá que oscuridad. Te
necesito. Me he maltratado tanto... y no has estado ahí para salvarme.
Vuelve con tu luz. Tomate tu tiempo para pensarlo. Deja de
hacerme hacer cosas para que nunca salgas. Deja de meterme ideas en la cabeza
para que acabe matándote y, por favor, sal de la coraza. Sal de tu escondite y cógeme.
Y sigamos caminando juntas.
Si estamos juntas, nada podrá con nosotras. Ni ese maldito
miedo que te paraliza.
Así que, por favor, rómpete del todo y vuelve. Nos
construiremos de nuevo, te lo juro.
Me hace daño tu ausencia, tu cobardía y tu miedo.
No nos lo merecemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario