Hay tantas cosas de las que no me siento orgullosa
y muchas otras a las que querría haber puesto nombre.
Hay tantas personas a las que no hubiese querido hacerles
daño, y otras que no hubiese querido que me hirieran.
por eso quizás esté aquí huyendo una y otra vez, cada vez
que me hablan de futuro, cada vez que me hablan de mí...
O de ti.
Veréis, cuando deja de doler es cuando más daño te haces.
hay millones de ideas explosionando en mi cabeza, contradiciéndose
todas con todas.
buscándose una a una un lugar para conseguir al fin un poco
de orden, un poco de estabilidad un poco de cariño y un poco de dignidad.
¿Cuándo dejaste de hacer lo que más te gustaba? Me pregunto
a menudo y aún no he sabido responder con exactitud
No sé si fue cuando decidí que iba a alejarme de todo lo que
me destruía
O de lo que me salvaba.
Lo que sé es que llevo bastante tiempo pérdida, más bien
nunca he dejado de estarlo.
Cuando estas perdida no quieres que nadie te encuentre, no
quieres dejar que nadie entre.
Mis dudas son lo que más miedo me da.
Porque son mis dudas las que hacen que no tome decisiones,
las que hacen que no me arriesgue, las que hacen que no demuestre, las que
hacen que no te quiera.