Hay tantas cosas de las que no me siento orgullosa
y muchas otras a las que querría haber puesto nombre.
Hay tantas personas a las que no hubiese querido hacerles
daño, y otras que no hubiese querido que me hirieran.
por eso quizás esté aquí huyendo una y otra vez, cada vez
que me hablan de futuro, cada vez que me hablan de mí...
O de ti.
Veréis, cuando deja de doler es cuando más daño te haces.
hay millones de ideas explosionando en mi cabeza, contradiciéndose
todas con todas.
buscándose una a una un lugar para conseguir al fin un poco
de orden, un poco de estabilidad un poco de cariño y un poco de dignidad.
¿Cuándo dejaste de hacer lo que más te gustaba? Me pregunto
a menudo y aún no he sabido responder con exactitud
No sé si fue cuando decidí que iba a alejarme de todo lo que
me destruía
O de lo que me salvaba.
Lo que sé es que llevo bastante tiempo pérdida, más bien
nunca he dejado de estarlo.
Cuando estas perdida no quieres que nadie te encuentre, no
quieres dejar que nadie entre.
Mis dudas son lo que más miedo me da.
Porque son mis dudas las que hacen que no tome decisiones,
las que hacen que no me arriesgue, las que hacen que no demuestre, las que
hacen que no te quiera.
Erase una vez...
ResponderEliminarRecordando las noches de tu ausencia
falta hasta el aire que me apremia
la serenidad prende en las selvas:
la calma antes, ahí viene la tormenta...
Retumban en la tierra los cielos
hoy se quiebra hasta lo eterno,
como el agua rinde al fuego
también da cosechas de celo...
Una noche, un mes, dos noches
no faltan días sin reproches
los recuerdos del invierno
no se van, siguen ahí dentro...
¿¡Quién tiene poder para hacerlo!?
¿¡Quién para entenderlo!? ¡Detenerlo!
Hijos Sin dios, Ni patria, ¿a cuál
de vosotros os sobró el aliento...?
Para despertar del sueño de las mil y una noches,
recorrer caminos sin dudas, miedos ni temores,
enfrentar con osadía la sangrienta tiranía...
y conquistar tras el frio, su alegre compañía...